martes, 4 de marzo de 2014

I- Introduccion
En esta ocasión decidí  llevar a cabo mi labor comunitaria en el Hogar Plenitud Dorada. Escogí servir a los envejecientes porque siento un cariño especial por estos, ya que me recuerdan a mi bisabuela Celia Cabán quien está morando con nuestro Señor. Mi servicio a estos también está basado en el hecho de que muchas veces ellos son abandonados por sus familiares al enfermarse o incapacitarse. Esto los hace sentir solos y rechazados.

Yo como joven aporté a su bienestar y ellos a su vez al mío. Yo les ofrecí cariño, compañía y comprensión y ellos contribuyeron a mi crecimiento espiritual y emocional. Aprendimos el uno del otro por lo que cada uno poseemos como dice la Sagrada Escritura en Proverbios 20:29 “La gloria de los jóvenes es su fuerza y la hermosura de los ancianos es su vejez”.

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